Casas prefabricadas en España: ¿estamos preparados para la arquitectura industrializada?

En la era de la transformación digital y la sostenibilidad, la construcción se enfrenta al reto de apostar por edificios eficientes. La arquitectura industrializada puede lograr ese objetivo automatizando los procesos. En España es un campo incipiente, pero con un gran potencial de crecimiento e innovación.

Para su estreno, DistrictHive ha elegido el desierto de los Coloraos de Gorafe, un paraje de más de 1.400 km2 de gran belleza ubicado al norte de la comarca granadina de Guadix

Para su estreno, DistrictHive ha elegido el desierto de los Coloraos de Gorafe, un paraje de más de 1.400 km2 de gran belleza ubicado al norte de la comarca granadina de GuadixFoto: Dani Guindo

La construcción prefabricada no es una recién llegada. Arquitectos como Frank Lloyd Wright, Le Corbusier, Jean Prouvé o Walter Gropius desarrollaron proyectos para integrar eficazmente la construcción residencial y la industria. Sus propuestas no cuajaron comercialmente más allá de su innovación experimental porque en su momento la estandarización se percibió como homogeneización y falta de creatividad. Pero los tiempos han cambiado: los avances tecnológicos, las demandas económicas y los cambios de mentalidad hacen que la construcción modular se postule como la gran alternativa para descarbonizar el sector de la construcción, ofrezca nuevas posibilidades de diseño y atraiga a un número cada vez mayor de arquitectos, empresas y usuarios.

ALGO SE MUEVE EN ESPAÑA

Según datos de la Plataforma para la Industrialización de Viviendas (PIV), en nuestro país la construcción modular representa tan solo un 1%, frente al 9% de Alemania, el 50% de Holanda o el caso paradigmático de Suecia, donde el 90% de las viviendas unifamiliares se construye ya con sistemas prefabricados. Sin embargo, algo se está moviendo también aquí: la creciente demanda de casas prefabricadas y diversas iniciativas en la industria, como la inauguración en noviembre de 2021 en Aranda de Duero de la primera fábrica de construcción industrializada integral en España, promovida por Grupo Avintia, la creación del Sistema Integral Industrializado Modular o SIIM por parte de varias firmas, o la constitución de la asociación Offsite Construction Hub, que reúne a todos los agentes sectoriales interesados en impulsar la industrialización y la innovación en la construcción en España, indican que a la arquitectura prefabricada le espera un futuro brillante en nuestro país a poco que convenza definitivamente de su capacidad para fusionar eficiencia, calidad, diseño y sostenibilidad.

CÁPSULAS DE EVASIÓN

La modularidad es un concepto que se adapta a la perfección a las nuevas propuestas de ocio en entornos naturales que buscan ir más allá de la imagen convencional de alojamiento. Con esa idea ha nacido el proyecto DistrictHive, un hotel-cápsula (sus promotores lo han bautizado como podtel, contracción de la palabra inglesa pod –cápsula– y hotel) basado en un módulo prefabricado totalmente equipado y energéticamente autosuficiente. El módulo, de 35 m2, incluye un cuarto de baño, una cocina-estar-comedor, un dormitorio, armarios multifuncionales y un pequeño cuarto de instalaciones donde se concentran todos los equipos técnicos. Su funcionalidad se activa a través de una App.

El refugio alpino Bivak na Prehodavcih en el Parque Nacional Triglav, Eslovenia, de Premica Architects, fue fabricado en un taller cercano y transportado en helicóptero a su emplazamiento empaquetado.

INTERÉS CRECIENTE: Las casas prefabricadas están empezando a cobrar un especial interés en nuestro país como alternativa a la vivienda tradicional.

La reciente experiencia vivida a causa de la pandemia de coronavirus, así como una creciente conciencia sobre el uso de recursos cada vez más sostenibles, está cambiando el modo de escoger un lugar donde vivir. Así está sucediendo en el caso de las casas prefabricadas, que están empezando a cobrar un especial interés en nuestro país como alternativa a la vivienda tradicional por la rapidez y sencillez de su proceso de realización. Según el portal de reformas Habitissimo, durante el año 2020 se incrementaron un 32% las peticiones para la construcción de este tipo de viviendas en Madrid, en comparación con los datos registrados durante el año anterior. Fuenlabrada, Collado Villalba, Valdemorillo y Torrejón de Ardoz fueron las poblaciones donde más se solicitaron este tipo de viviendas. El precio fue uno de los motivos principales por el que muchos madrileños optaron por la vivienda prefabricada frente a la vivienda tradicional.

Según Habitissimo, la inversión media para la construcción de una casa prefabricada es de 94.430 €, siendo de 30.000 € la inversión para las viviendas más pequeñas y 150.000 € para las casas de tamaño más grande y mejores calidades. Aún así, la cifra final viene también marcada por el tipo de modelo escogido y las dimensiones que finalmente se compren. Otra de las ventajas es la rapidez de construcción y adaptabilidad: la vivienda se puede ir modulando en función de las necesidades y se puede instalar, siempre que la normativa lo permita, en cualquier terreno. Durante este proceso se requieren las mismas licencias que para una casa de hormigón, así como el proyecto técnico. Además, en su construcción se utilizan materiales naturales y reciclables como la madera, que además es un gran aislante. Existen también diversas opciones "verdes", como son los sistemas de recirculación de aire o el diseño bioclimático, que mejoran la eficiencia energética y reducen el consumo al mínimo en este tipo de casas. A todo ello se le suma además el uso de fuentes de energía renovables para reforzar la autosuficiencia energética de la vivienda, lo que la transforma en una opción realmente sostenible.

La casa prefabricada N70, diseñada por Fran Silvestre, es la más compacta de la gama NIU. Aun así, sus 75 metros cuadrados de superficie ofrecen una sensación de amplitud espacial gracias a la planta abierta y la luminosidad que aporta su transparencia.

NUEVOS ACCESOS A LA VIVIENDA

Entre otros objetivos, la arquitectura industrializada aspira a dar una respuesta eficaz a la tendencia creciente del Build to Rent (BTR), la construcción para alquilar, que en España ha pasado del 16 al 27% del total de la inversión inmobiliaria en diez años (2010-2020). En el modelo BTR, un plazo de construcción reducido es clave para los promotores. Por otro lado, el feedback permanente del usuario permite disponer de información fidedigna sobre las prestaciones energéticas de la vivienda y sus costes de mantenimiento para ajustar al máximo el diseño. Todo ello aporta el beneficio de cero sorpresas para todos los actores implicados: promotor, constructor, arquitecto, fabricante y usuario.

Casa prefabricada en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) por Pep Zazurca y House Habitat.

SIN MARGEN DE ERROR

En una casa prefabricada, la fase de diseño cobra tanta o más importancia que la de ejecución. Todo tiene que estar calculado al milímetro –dimensiones, ensamblajes, aislamientos acústicos y térmicos– antes de que el proyecto llegue al taller y de allí a la obra. Es, quizás, el único hándicap frente a la construcción tradicional, que encaja mejor desviaciones respecto de la idea original. Con esa minuciosidad se diseñó la reforma y ampliación de esta casa en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), obra de Pep Zazurca, realizada por House Habitat. La vivienda está construida con un entramado estructural de madera de pino y con aislamiento de fibra de madera, logrando las máximas prestaciones de confort con una inversión ajustada.

Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Arquitectura y Diseño?