Arquitectura que cura

Benedetta Tagliabue dona el diseño del nuevo espacio de atención a los enfermos de cáncer en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona

Cristina Ros Pou

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Maqueta del proyecto Kàlida

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Maqueta del proyecto Kàlida

Detalle de la fachada

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Detalle de la fachada

Croquis de Benedetta Tagliabue

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Croquis de Benedetta Tagliabue

Collage. Collage con los motivos del hospital modernista

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Collage con los motivos del hospital modernista

Planta general

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Planta general

Render. Render del edificio

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Render del edificio

Cuando a Enric Miralles le detectaron un cáncer en el año 2000, su mujer, Benedetta Tagliabue, se lo llevó a Houston. El hospital en el que estuvieron durante tres meses contaba con un lugar llamado "Place of Wellness" en el que los voluntarios respondían a las preguntas de los enfermos, les daban atención psicológica y, en definitiva, hacían su estancia un poco más llevadera. Por eso, cuando un grupo de mujeres propuso a Benedetta en 2005 diseñar un espacio similar para enfermos de cáncer en Barcelona, no lo dudó un momento y se puso manos a la obra, junto a su estudio EMBT.

De esta forma tan orgánica se inició el proyecto Kàlida, del que se acaba de poner la primera piedra en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y que verá la luz en el primer trimestre de 2019. Un espacio al que podrán acudir todos los enfermos de cáncer, los del Hospital y los de fuera de él. Sin cita previa. Gratuito. "Cuando a una persona le diagnostican cáncer, se le cae el mundo a los pies, no sabe qué hacer ni a quién acudir", cuenta Germán Castejón, presidente de Kàlida. Los asistentes sociales del centro se implicarán con el enfermo hasta el punto de tratar de ayudarle en situaciones que se plantean a menudo como "¿Quién lleva a los niños al colegio?" o "¿Quién cuida a mi madre?"

"La belleza es algo más que un factor estético, es un factor de curación", asegura Benedetta Tagliabue. Por eso ha diseñado un edificio que recuerda a un jardín, inspirado en las flores que crecen en el hospital diseñado por Domènech i Montaner. En pocos meses terminará la construcción de este nuevo espacio que contará con una enorme cocina con una gran mesa en el centro, muchos ventanales y un jardín con pérgolas. Un sueño hecho realidad para el equipo médico y artístico. "La noticia con la que queríamos abrir el periódico", declara Castejón.

El proyecto acaba de anunciar que la arquitecta y diseñadora Patricia Urquiola se incorpora desinteresadamente al proyecto Kālida Sant Pau como interiorista. Siguiendo la filosofía de la Fundación escocesa Maggie’s, el edificio es un pabellón luminoso rodeado de árboles y vegetación ya que el entorno, la luz y los colores influyen en el equilibrio humano. La idea es crear un espacio en el que se puedan desarrollar múltiples actividades, para ello está organizado en dos niveles de 200 m2 cada uno en un entorno amable y agradable que transmite sensaciones positivas y agradables.

Tal y como Urquiola ha comentado "Me enorgullece compartir el mismo desafío y crear un espacio acogedor donde las personas con cáncer puedan sentirse como en casa lejos de casa. Este es mi máximo objetivo”.

Render del interiorismo del centro Kālida Sant Pau por Patricia Urquiola

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