La antigua fábrica de Clesa será en 2024 un centro dedicado a la ciencia y la cultura

El proyecto Val-Verde, tras ganar el concurso ‘Reinventing Cities’ este año, transformará el célebre edificio erigido por Alejandro de la Sota en el distrito madrileño de Fuencarral-El Pardo en un revolucionario espacio sostenible de intercambio y generación de conocimiento.

El proyecto Val-Verde será en 2024 un ecosistema abierto a la comunidad científica y cultural.

El proyecto Val-Verde será en 2024 un ecosistema abierto a la comunidad científica y cultural.

Reinventing Cities, el concurso internacional promovido por la red C40, que impulsa proyectos innovadores marcados por la sostenibilidad, la integración comunitaria y la lucha frente al cambio climático, ya tiene vencedor. En esta ocasión es español: el proyecto Val-Verde se ha alzado con el primer puesto en la convocatoria de este 2021.

Por consiguiente, la antigua fábrica de Clesa del arquitecto Alejandro de la Sota, situada en el distrito madrileño de Fuencarral-El Pardo y actualmente en estado de abandono, en 2024 se convertirá en un genuino centro dedicado a las ciencias y las culturas de la vida.

A diferencia de lo que ocurrió con Casa Guzmán, la rehabilitación de este incontestable icono de la arquitectura industrial del siglo XX se plantea como un ejercicio de respeto al patrimonio arquitectónico. Por ello, más allá de garantizar su conservación, en todo momento se mantendrá la esencia, los espacios y los elementos constructivos que caracterizan este singular edificio erigido por el célebre arquitecto gallego.

La futura rehabilitación de la antigua fábrica de Clesa conservará los rasgos distintivos de su creador, el arquitecto Alejandro de la Sota.

La futura rehabilitación de la antigua fábrica de Clesa conservará los rasgos distintivos de su creador, el arquitecto Alejandro de la Sota.

Asimismo, sobre el papel, la propuesta resulta de lo más ambiciosa. Val-Verde tiene como objetivo crear un espacio revolucionario de intercambio y generación de conocimiento, con más de 10.500 metros cuadrados destinados a la investigación en medicina y biotecnología; un centro de congresos para más de 500 personas; una incubadora empresarial y un espacio polivalente de coworking destinado a atraer el talento científico, así como un centro cultural de más de 1.000 metros cuadrados. Por todo ello, bien podría decirse que se tratará en sí misma de una fábrica de conocimiento.

Por otro lado, Val-Verde será todo un referente del desarrollo urbano sostenible. Sin ir más lejos, en sus instalaciones incorporará soluciones innovadoras en el uso de la energía y el agua, la reducción de la huella de carbono, la gestión de residuos o el impacto en el entorno urbano. Y, a su vez, cabe destacar que este será un centro que se autofinanciará porque no dependerá de fondos públicos.

Pese a estar actualmente en estado de abandono, la antigua fábrica continúa siendo un icono de la arquitectura industrial española del siglo XX.

Pese a estar actualmente en estado de abandono, la antigua fábrica continúa siendo un icono de la arquitectura industrial española del siglo XX.

Todo ello va a ser posible gracias a la alianza público-privada que han firmado el Ayuntamiento de Madrid y la compañía holandesa Kadans Science Partner, que promueve, invierte y gestiona centros de Investigación con laboratorios y salas blancas.

Para llevar a cabo este proyecto, Kadans Science Partner contratará a los equipos de especialistas externos que han participado en la elaboración de la propuesta Val-Verde: Rubio Arquitectura (Carlos Rubio Carvajal), ERM Iberia, Aecom, Gleeds, La Fábrica, Ale Estudio y el despacho Garrigues. Además, Metrovacesa será contratada para la gestión del proceso de construcción.

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