Distribuir para compartir

Solo o en pareja, con o sin hijos, para vivir y también trabajar... Cada situación personal requiere su propio espacio. Te enseñamos cómo organizarlo de un modo flexible

Rafael Hernández

¿Puede una distribución "educar" en la forma de habitar una casa? Proyecto de GCA Arquitectos

¿Puede una distribución "educar" en la forma de habitar una casa? Proyecto de GCA Arquitectos

Foto: Eugeni Pons

En la actualidad coexisten modelos de convivencia basados en la libertad de elección de cada individuo: la familia clásica, el piso de estudiantes, las familias monoparentales, las viviendas-estudio o las parejas sin hijos son algunos ejemplos. Lamentablemente, nuestra forma de diseñar y construir no ha sabido mantener el pulso a la evolución social y lo mejor que hemos sabido hacer es crear viviendas diseñadas para cada tipo de modelo de convivencia como si, una vez tomásemos una decisión de cómo y con quién queremos vivir, no pudiésemos cambiar de modelo nunca más. Dicho de otro modo, hemos especializado la vivienda; las piezas tienen unas determinadas características en función de si son dormitorios dobles o simples, si son salas de estar con o sin comedor, si tienen la cocina integrada o no; todo está estandarizado y cada pieza tiene una función predefinida e ineludible. Lo ideal sería que una vivienda fuese capaz de madurar con sus ocupantes y ofrecerles cierto margen de adaptación.

La flexibilidad de los espacios es aquella que los asemeja o diferencia de forma más sutil de manera que algunos usos sí que puedan alternarse o intercambiarse a voluntad en función de las necesidades de sus ocupantes. Así pues podríamos diseñar una vivienda con varias salas equivalentes, evidentemente unas más grandes que otras, pero sin una jerarquía tan marcada como la que hoy tiene la sala de estar sobre el resto de piezas. Del mismo modo, las zonas de paso, con algo más de espacio y calidad, podrían devenir salas de juego, de lectura o de reunión y optar a ser valoradas no como metros perdidos, sino como auténticos espacios utilizables y de paso al mismo tiempo. Esta multiplicidad de usos es la auténtica flexibilidad.

De las funciones predefinidas se ha pasado a los ambientes polivalentes

De las funciones predefinidas se ha pasado a los ambientes polivalentes

Foto: Eugeni Pons

01

Para una pareja: comunicación e independencia

Una de las principales ideas que los arquitectos aplican en el diseño de viviendas para parejas es la relación permanente de espacios semiprivados. La casa se entiende como un volumen continuo donde se disponen elementos que permiten la creación de estos espacios capaces de dar solución a las distintas necesidades del hogar sin que sea preciso dividirlos físicamente. Las dobles alturas con antepechos abiertos de obra permiten establecer relaciones permanentes entre áreas de uso muy diferenciado del mismo modo que los espacios contiguos sin puertas que los independicen. Los pavimentos continuos potencian este tipo de diseño.

02

Familias: pensar a lo grande, contentar a los más pequeños

Las viviendas para grandes familias suelen pecar de aburridas para los más pequeños. Nos olvidamos a veces de que ellos forman parte fundamental de la forma de utilizar la casa y se ven abocados a “padecer” unos años de existencia en un mundo que no se adapta a ellos hasta que alcancen una determinada altura. Algunos afortunados tienen una habitación de juegos que suele ser una estancia (de adultos) remodelada y adaptada con objetos especializados para niños. El mundo de los más pequeños no alcanza más allá de los 115 cm, que es su radio de acción; un metro y quince centímetros de materiales, puertas, ventanas y objetos que deberían ser pensados para esa estatura.

Proyecto de reforma de Sergi Pons

Proyecto de reforma de Sergi Pons

Foto: Adrià Goula

03

Piso compartido: intimidad y zonas comunes

Las dobles circulaciones siempre aportan flexibilidad y utilidad a una distribución. Es el caso de esta reforma de Sergi Pons en Barcelona. Su distribución plantea dos dormitorios de superficie amplia y equivalente a la vez que elimina por completo la superficie dedicada exclusivamente a paso. Al mismo tiempo, controla las circulaciones y la privacidad necesaria mediante la incorporación de dos accesos directos al lavabo desde los dormitorios, una decisión acertada que permite una utilización óptima de los espacios a la vez que preserva la intimidad de cada habitante.

Cuando no se utiliza, la cocina queda oculta por unos paneles plegables. Proyecto de Anna Noguera

Cuando no se utiliza, la cocina queda oculta por unos paneles plegables. Proyecto de Anna Noguera

Foto: Eugeni Pons

04

Una sola persona: espacio sin fronteras

El ideal de distribución para un único ocupante es el de un espacio camaleónico, capaz de transformarse a voluntad. Sin límites, sin divisiones, sin espacios especializados; cuantos más metros cuadrados puedan sumarse a ese espacio cambiante, mejor. Un recurso muy interesante son los contenedores de pared, es decir, mobiliario a medida capaz de regularizar el perímetro de un gran espacio a la vez que contiene todo el equipamiento necesario para la vivienda: cocina, cuarto de baño, almacenaje, biblioteca y un largo etcétera. Estos espacios se generan en el perímetro de la sala principal, pueden crecer en profundidad a voluntad, y tienen la capacidad de abrirse y cerrarse para integrarse o “desaparecer” en función de la necesidad del usuario.

El arquitecto estadounidense Robert Venturi acuñó el término “flexibilidad útil” para referirse a los espacios de usos genéricos en lugar de específicos. Proyecto de Gosplan Architects

El arquitecto estadounidense Robert Venturi acuñó el término “flexibilidad útil” para referirse a los espacios de usos genéricos en lugar de específicos. Proyecto de Gosplan Architects

05

Vivir y trabajar en el mismo espacio

De nuevo vemos en esta imagen la solución del contenedor integrado en pared para liberar un único espacio continuo sin divisorias, también ideal para estudios. En este caso, la zona dedicada a uso privado y el estudio se encuentran en distintos niveles, cosa que simplifica la relación de los usos más domésticos con los profesionales. Esta relación se soluciona mediante un exquisito diseño de la escalera de comunicación entre plantas y la inclusión en este contenedor de servicios que alberga el recibidor, el lavabo, la cocina y el lavadero, que permanecen absolutamente ausentes mientras no son requeridos.

Loading...