Las motos Bultaco vuelven sin hacer ruido

La marca del dedo rampante estrena una 'moto-bike' eléctrica homologada para carreteras

Txema Ybarra

La Bultaco Brinco ha adoptado el motor eléctrico y usa también el impulso de los pedales

La Bultaco Brinco ha adoptado el motor eléctrico y usa también el impulso de los pedales

Hace un año, la histórica marca de motos española Bultaco, desaparecida en 1983, se volvía a dejar ver haciendo el cabra, aunque sin hacer ruido. En su repentino renacer ha adoptado el motor eléctrico y usa también el impulso de los pedales, como una bici (a diferencia de una eléctrica, sin asistencia al pedaleo). Así, a su primer modelo en salir al mercado, la Brinco, se la ha definido como una 'moto-bike', híbrido entre los dos conceptos. Nació, en palabras de su consejero delegado Juan Manuel Vinós, "para hacer del vehículo eléctrico un producto emocionante. Si su venta se limita al componente ecológico, no se conquista al público masivo".

El modelo S es su versión urbana, con licencia de ciclomotor

El modelo S es su versión urbana, con licencia de ciclomotor

En efecto, la primera Brinco, de la serie R, no puede ser más divertida de manejar. Con un motor de 2 kW de potencia máxima y una velocidad punta de 60 km/h, su capacidad de aceleración resulta asombrosa. Al mínimo giro del acelerador del manillar, sale disparada, pero manteniendo el control, mientras que las ruedas de trial y una amortiguación propia de una moto pueden con cualquier obstáculo. Al no emitir ruido, transmite sensaciones más propias de la ‘mountain-bike’, si bien pesa más del doble que una bici de este tipo: cerca de 40 Kg frente a los 15 de un modelo de gama media. Según Vinós, "conecta con un consumidor que no se identifica con viejos iconos como el cochazo descapotable".

Ahora le acompañan tres series más, todas ellas homologadas para conducir por carreteras de tráfico rodado, con licencia de ciclomotor –incorporan retrovisor, faro, guardabarros trasero y soporte para la matrícula– y un límite de velocidad de 45 km/h. La anterior vive en un limbo de “alegalidad” y se limita a su uso a circuitos privados. La Brinco R-E es su gemela con permiso para circular por la ciudad, aunque lo que le pide el cuerpo es pisar tierra, y la Brinco C está pensada para los que quieren disfrutar de los paseos por el campo sin exigir unas prestaciones deportivas.

Apta para todo tipo de superficies, la Brinco R-E se la conoce como la Bultaco 'campera'

Apta para todo tipo de superficies, la Brinco R-E se la conoce como la Bultaco 'campera'

La Brinco S, de street, tiene como objetivo los usuarios más “urbanitas”: monta suspensiones confort, de 150 mm de recorrido tanto delante como detrás, en este caso apoyadas sobre ruedas de carretera, con llantas Touring de 24 pulgadas y neumáticos sin tacos. Se encuentra disponible en blanco y negro, tiene un precio de venta al público de 5.950 euros (5.180 euros la Brinco R).

La más deportiva de las Bultaco Brinco, el modelo R, alcanza una velocidad punta de 60 km/h

La más deportiva de las Bultaco Brinco, el modelo R, alcanza una velocidad punta de 60 km/h

Todas ellas disponen de un equipamiento de conectividad Bluetooth, vinculado a una pantalla digital sobre el manillar, que da acceso a información del GPS, un sistema de arranque keyless y una App –disponible a partir de septiembre– con información de todo tipo: localización de la Brinco, nivel de carga de la batería, distancias recorridas, etc. La fuerza del motor eléctrico la garantiza una potente batería de 1,3kWh de Litio-Ion, una batería que pesa 1,5 kilos y que se recarga en tres horas en un enchufe doméstico. La autonomía la marca el uso que se haga de la Brinco; va desde los 50 km en modo Sport, a más de 100 km en modo ECO.

El precio de la Brinco S es de 5.950 euros

El precio de la Brinco S es de 5.950 euros

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