10 cocinas de estética industrial

David Quesada

[01] Un banco de trabajo estilizado
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Un banco de trabajo estilizado

Proyecto de Rahola Vidal Arquitectes y Marcos Catalán Interiorismo. Cocina equipada con los programas b1 y b2 de bulthaup y electrodomésticos de Gaggenau.

Foto: Eugeni Pons

[02] Entre muros históricos
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Entre muros históricos

Ludovica y Roberto Palomba transformaron un antiguo molino de aceite en su casa. Suyo es el diseño del mobiliario de cocina, que combina las series EL_01 y Slim, de la firma Elmar.

Foto: Eugeni Pons

[03] Contraste cromático
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Contraste cromático

Proyecto de Estudi Borrell (Maria Borrell y Jorge Jover), con interiorismo de Bárbara Aurell. Cocina realizada por Cuines Prisma. Encimera de granito negro Zinbawe. Taburetes, de Dadra. Revestimiento cerámico de Via Cerámica.

Foto: Pere Peris

[04] Antepecho inox
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Antepecho inox

Proyecto de la firma Carrelages du Marais.

Foto: Germain Suignard

[05] Distribución en paralelo
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Distribución en paralelo

Diseño del estudio MAM. Mobiliario integral Minos-E blanco, de Santos. Grifería Blancomaster-S, de Blanco. Taburetes, de Ikea.

Foto: Juan Rodriguez

[06] Piedra y acero
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Piedra y acero

Vivienda proyectada por el arquitecto Jaime Serra. La cocina es un diseño de Ima Disseny, equipado con el modelo Dream, de Scavolini.

Foto: Eugeni Pons

[07] Facilidad de movimiento
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Facilidad de movimiento

Piso en Barcelona reformado por Ferruz Decoradors. La cocina pertenece al programa Vela, diseño de Dante Bonuccelli para el fabricante Dada.

Foto: Eugeni Pons

[08] Un espacio primigenio
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Un espacio primigenio

Proyecto de RCR Arquitectes. Cuencos de cerámica, de Rina Menardi. Al fondo, la lámpara Tolomeo, de Michelle de Lucchi y Giancarlo Fassina para Artemide.

Foto: Eugeni Pons

[09] Alrededor de una isla
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Alrededor de una isla

Proyecto de Mattias Kühn. El mobiliario integral pertenece al programa System 25, de bulthaup. Electrodomésticos, de Gaggenau.

Foto: Eugeni Pons

[10] Aire retro
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Aire retro

El diseño de la cocina en este proyecto de reforma del estudio belga Pas-Partoe responde al criterio de mantener los elementos originales, como el suelo hidráulico y las baldosas cerámicas de la pared.

Foto: Raúl Candales

Galería

La sombra de los cocineros estrella es muy alargada y se deja ver no solo en el auge de todo lo relacionado con la gastronomía en la vida cotidiana, sino también en el diseño de las cocinas domésticas. Nuestros pequeños laboratorios culinarios se inspiran cada vez más en las cocinas de los grandes chefs, adoptando toda su parafernalia tecnológica, apariencia y organización.

Estética sobria, sentido práctico y expresividad material son los tres grandes conceptos que definen las cocinas con estética industrial. Aunque el estilo retro apueste también por los elementos de hierro fundido y madera envejecida, el acero inoxidable es el material rey en el diseño del mobiliario: es resistente, fácil de mantener y sobre todo inmune a gérmenes por su nula porosidad, por lo que está especialmente indicado como superficie para manipular los alimentos. Su textura metálica además combina bien con casi cualquier acabado en paredes y suelos.

Otra característica habitual de una cocina de aspecto industrial es la disposición abierta de sus elementos de almacenamiento (estantes, barras de colgar, alacenas), con el objetivo de tener los utensilios más a mano como ocurre en una cocina profesional. Un buen diseño ha de procurar que esta solución no provoque una molesta sensación de desorden. Las islas son también una pieza recurrente en este tipo de espacios porque facilitan el movimiento alrededor de las zonas de preparación. Precisamente la adopción de una secuencia lógica en las tareas de almacenar, manipular y cocinar los alimentos y desechar los residuos es otro concepto importado de las cocinas profesionales, en las que impedir la contaminación cruzada es un asunto primordial.

El estilo de las cocinas industriales tiene también mucho que ver con el gusto por introducir un lenguaje visual más expresivo que huya de la monotonía cromática con que solían estar concebidas las cocinas domésticas. Paredes y suelos de piedra, ladrillo visto, cerámica y cemento no solo añaden color al espacio, sino también un atractivo toque de autenticidad "añeja".