5 materiales que refrescan sin gastar energía

David Quesada

Casa en Girona, de b720 de Fermín Vazquez Arquitectos y Pilar Líbano

Casa en Girona, de b720 de Fermín Vazquez Arquitectos y Pilar Líbano

Foto: Adrià Goula

Para enfriar nuestra casa en los meses de calor no hace falta recurrir en exclusiva a los equipos de aire acondicionado. Algunos materiales tienen la capacidad de crear un ambiente confortable de un modo más natural y sin gastar energía.

No hay que ser un experto en las propiedades térmicas de los materiales para conocer cuáles protegen mejor del calor. Quien se haya refugiado de la canícula estival en un templo de piedra, una cueva o una casa encalada habrá experimentado enseguida la sensación de frescor que transmite su interior. La clave es la inercia térmica, es decir, la propiedadde un material para acumular energía térmica y la velocidad con que la absorben o transfieren. En este sentido son los materiales con mayor densidad, como la piedra natural, el hormigón y la cerámica, los más idóneos por su mayor inercia térmica.

Para refrescar el ambiente también se puede aprovechar el fenómeno de la conductividad térmica, es decir, la capacidad de conducción de calor y la temperatura superficial que tiene un material. Cuanto mayor sea esta conductividad, más fresco nos parecerá al tocarlo. El metal es el campeón de la conductividad, pero su alta sensibilidad a la contaminación eléctrica y los puentes térmicos lo desaconsejan como revestimiento. De nuevo los materiales pétreos son la mejor opción porque también poseen una elevada conductividad térmica.

01

Piedra natural

Dentro de este grupo, los granitos son los más frescos, seguidos de los mármoles –que además son muy adecuados para zonas húmedas, ya que su baja porosidad no permite la proliferación de hongos ni bacterias–, las areniscas, las pizarras y las piedras volcánicas, aunque estas últimas, por su color oscuro, absorben más calor que las piedras de color claro.

Casa en Menorca, de Fernando Pons

Casa en Menorca, de Fernando Pons

Foto: Eugeni Pons

02

Cerámica

Los productos cerámicos son de un 25 a un 50% menos conductores que las piedras y su habitual estructura delgada hace que su temperatura superficial varíe con rapidez.

Casa en Marbella, de Iddomus

Casa en Marbella, de Iddomus

Foto: Martín García

03

Cal, yeso y arcilla

Los revestimientos continuos de cal, yeso, arcilla y pinturas minerales son fríos al tacto y con propiedades higroscópicas, es decir, absorben agua o la liberan al ambiente en función de la humedad relativa (HR), lo que es de gran ayuda para lograr un ambiente interior con una HR correcta y reducir la sensación de bochorno.

Casa en Portugal, de Pedro Domingos

Casa en Portugal, de Pedro Domingos

Foto: Pere Peris

04

Hormigón y cemento

Son materiales térmicamente comparables al gres, pero con una mayor inercia térmica. Los muros de hormigón suelen tener un elevado espesor, lo que favorece su inercia térmica y por extensión su capacidad para refrescar el ambiente.

Casa en Portugal, de Bruno Erpicum

Casa en Portugal, de Bruno Erpicum

Foto: Eugeni Pons

05

Agua

En el proceso natural de evaporación,el agua necesita grandes cantidades de calor y lo absorbe de su entorno inmediato. Por eso su presencia en el interior en forma de fuentes, estanques y piscinas interiores ayudará a refrescar el ambiente.

Casa en Ávila, de Ignacio Vicens y José Antonio Ramos

Casa en Ávila, de Ignacio Vicens y José Antonio Ramos

Foto: Eugeni Pons