Asientos de yogurt

Studio Segers recicla envases de este producto lácteo en la colección de mobiliario urbano ECO-oh!

Rocío García

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Asientos reciclados ECO-Oh!, de Studio Segers.

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Asientos reciclados ECO-Oh!, de Studio Segers.

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Asientos reciclados ECO-Oh!, de Studio Segers.

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Asientos reciclados ECO-Oh!, de Studio Segers.

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Asientos reciclados ECO-Oh!, de Studio Segers.

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Asientos reciclados ECO-Oh!, de Studio Segers.

Cuando éramos pequeños solíamos usar envases vacíos de yogurt para germinar semillas o fabricar rudimentarios teléfonos unidos mediante una cuerda. Lo que no imaginábamos era que un día este sencillo residuo alimentario podría convertirse en materia prima del diseño. Es lo que ha hecho Studio Segers con la colección de mobiliario urbano ECO-oh!

El plástico se ha convertido en el material más usado para la producción de objetos de cualquier tipo, pero este gran excedente de producto hace que a veces el reciclaje no sea una tarea sencilla, por lo que el trabajo de Studio Segers es interesante por su concepto de diseño, pero además por ayudar al medio ambiente. La colección se ha realizado usando poliolefinas recicladas de envases domésticos como tarros de yogurt, bolsas de plástico, etc; este material es perfecto para diseñar mobiliario exterior ya que es resistente a la meteorología con un mantenimiento mínimo.

El proceso de reciclaje es simple: los objetos desechados para su reciclaje se descomponen en diminutos pellets que entran en proceso de plastificación para ser inyectados en el molde diseñado por Studio Segers.

Crear un asiento modular como parte del mobiliario de una ciudad es interesante debido a que en los últimos años las urbes evolucionan y cambian su aspecto a un ritmo cada vez más acelerado. De este modo, un asiento sencillo se puede transformar rápidamente en un sofá de 2 ó 3 plazas, un banco múltiple o incluso incorporar una pequeña chaise-longue simplemente añadiendo o quitando piezas. ECO-oh! además, se presenta en tres tonalidades de gris, verde, azul y beige, una paleta cromática que permite personalizar las combinaciones de piezas creando mobiliario monocromo o un mix de tonos.

Un excelente ejercicio de ecología y sostenibilidad en pleno espacio urbano que el mundo del diseño ha sabido apreciar, ya que la propuesta de Studio Segers ha recibido la nominación al mejor producto en la categoría de espacio público de los premios Henry van de Velde.

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