Un hotel a ritmo de bossa nova

Frente a la playa de Copacabana, la arquitectura del hotel Emiliano, de Arthur Casas, conecta a los huéspedes con la efervescencia carioca

Àngels Manzano

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Los paneles perforados de la fachada se abren como puertas plegables desde los balcones de las habitaciones

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Los paneles perforados de la fachada se abren como puertas plegables desde los balcones de las habitaciones

La visión desde la piscina es una de las grandes experiencias que ofrece el Hotel Emiliano. Los paneles perforados y la piscina crean un conjunto moderno y elegante

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Los paneles perforados y la piscina crean un conjunto moderno y elegante

Detalle de las imponentes vistas que ofrece el hotel

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Detalle de las imponentes vistas que ofrece el hotel

La visión desde la piscina es una de las grandes experiencias que ofrece el Hotel Emiliano

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La visión desde la piscina es una de las grandes experiencias que ofrece el Hotel Emiliano

La visión desde la piscina es una de las grandes experiencias que ofrece el Hotel Emiliano. En la azotea se puede nadar disfrutando de las vistas de la playa de Copacabana

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En la azotea se puede nadar disfrutando de las vistas de la playa de Copacabana

La obra del artista y paisajista Roberto Burle Marx inspira todos los interiores de este hotel

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La obra del artista y paisajista Roberto Burle Marx inspira todos los interiores de este hotel

El paisajismo se cuela en el interior  a través de jardines verticales

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El paisajismo se cuela en el interior a través de jardines verticales

Las habitaciones están decoradas con el imponente y elogiado sillón con reposapiés Mole de Sergio Rodrigues

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Las habitaciones están decoradas con el imponente y elogiado sillón con reposapiés Mole de Sergio Rodrigues

Piezas del diseñador modernista brasileño Sergio Rodrigues

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Piezas del diseñador modernista brasileño Sergio Rodrigues

Los materiales usados son 100% brasileños

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Los materiales usados son 100% brasileños

Rio está ubicada en un enclave geográfico espectacular, lo que sin duda ha propiciado que la arquitectura desplegada en el Hotel Emiliano se rinda a su encanto natural. El arquitecto Arthur Casas, en colaboración con Chad Oppenheim, ha diseñado un edificio que prioriza las vistas de la espectacular playa de Copacabana y la brillante luz natural que ilumina la ciudad carioca. De esta prioridad surge su original fachada, recubierta con blancos paneles perforados, cuyas formas se inspiran en las curvas que dibuja el paisaje. Una solución que, además de ser un logro estético que da identidad al edificio, consigue aportar intimidad a las habitaciones sin obstruir la luz ni las vistas.

En cuanto a los interiores, diseñados por Arthur Casas, remiten al fértil modernismo brasileño. El panel expuesto en la recepción del hotel, del artista y paisajista Roberto Burle Marx (autor del paseo marítimo de Rio), sirvió como inspiración inicial para Arthur Casas al diseñar cada uno de los ambientes. Las telas y texturas de los muebles del vestíbulo y del dormitorio fueron elegidas entre los tonos verdes de la obra, que rinde homenaje a la Naturaleza de la Bahía de Guanabara.

Toda la decoración del hotel tiene elementos que ponen en valor los tiempos dorados de la Copacabana bohemia con muebles de diseñadores de renombre de los años cincuenta, como el carioca Sergio Rodrigues, y de diseñadores contemporáneos, como la italiana Paola Lenti o el mismo Arthur Casas. El paisajismo aparece en los interiores a través de jardines verticales, donde el abundante verde reproduce la sensación de bosque atlántico y abraza el restaurante.

En la azotea, donde se encuentra la piscina, los huéspedes pueden nadar doce pisos por encima del nivel del mar sin perderlo nunca de vista, lo que supone una de las grandes experiencias que ofrece este hotel de cinco estrellas. Los materiales desplegados son 100% brasileños, en sintonía con el concepto que ha alumbrado todo el proyecto: paja natural, madera de roble blanco, mármol blanco de Paraná, granito y piedra. Sus noventa habitaciones se distribuyen en once pisos, y cuenta con gimnasio, spa, sauna y un restaurante y un salón privado que se abren a patios separados donde la vegetación tropical que trepa por sus muros crea un ambiente único. El bar, en la planta baja, invita a locales y turistas a disfrutar de una copa en este entorno que se suma a los muchos encantos de Rio.

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