Morpheus, un sueño de hotel de Zaha Hadid

La impactante imagen del nuevo hotel del estudio en China es el resultado de un gran desafío estructural

Sofía Soláns / Fotos: Ivan Dupont y Virgile Simon Bertrand

Imagen exterior del complejo.

La antigua colonia portuguesa de Macao, al sur de China, se ha convertido en el destino de entretenimiento más popular de Asia. Es conocida como la "ciudad de los sueños" por una oferta que engloba casinos, centros comerciales, teatros y hoteles. Los cerca de 32 millones de turistas que recibe cada año tienen ahora, además, la posibilidad de alojarse en un nuevo hotel diseñado por el estudio Zaha Hadid y de nombre Morpheus.

Detalle del exoesqueleto del edificio.  

Cuando la firma de arquitectura británica recibió el encargo para la construcción del hotel en 2012 ya existía la cimentación de un antiguo proyecto. El nuevo edificio es el resultado de la extrusión de la huella anterior, que genera un volumen de 40 pisos y 160 metros de alto. El complejo combina espacios públicos como salas de reuniones o restaurantes con 770 habitaciones, coronado todo ello por un impresionante spa y una piscina en la azotea.

Imagen del interior del edificio.

El hotel está formado por una torre y un podio de tres alturas que lo vincula a nivel de suelo con el resto del conjunto en el que se integra. En el volumen más alto se esculpen una serie de orificios para crear una ventana urbana capaz de conectar las zonas comunes del hotel con la ciudad. Tres vórtices horizontales generan los vacíos a través del edificio, definen los impactantes espacios públicos internos y originan suites esquineras únicas con vistas espectaculares tanto del atrio como de la ciudad. Esta disposición maximiza el número de estancias con vistas externas y garantiza una distribución de habitaciones igual a ambos lados del edificio.

Interior del edificio.

Pero lo más destacado de este proyecto es su patrón estructural, inspirado en el trabajo tradicional chino de la talla de jade. Es el primer exoesqueleto de forma libre de gran altura del mundo, lo que permite optimizar el espacio interior con grandes áreas ininterrumpidas sin muros o columnas. El hotel funciona internamente como si fueran dos torres conectadas a nivel de suelo y techo. El atrio central entre las torres se extiende en altura y los grandes vacíos conectan las fachadas norte y sur.

Interior del edificio.

La dilatada experiencia de más de 40 años del estudio se deja ver en este proyecto que combina magistralmente tres factores determinantes: disposición interior óptima, integridad estructural y una impactante forma escultórica. Las sinuosas y dramáticas formas de Morpheus ofrecen un viaje a la imaginación para sus huéspedes.

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