Lo más próximo a un 'airbnb'

El coqueto 'bed & breakfast' Casa Mathilda abre sus puertas en el Eixample barcelonés

Rocío García / Fotos: Bárbara Aurell

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HOTEL-CASA-MATHILDA Espacio-en-Blanco 4. Casa Mathilda

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Casa-Mathilda habitación-familiar Bárbara-Aurell. Casa Mathilda

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Casa-Mathilda Sala-común Bárbara-Aurell. Casa Mathilda

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HOTEL-CASA-MATHILDA Espacio-en-Blanco 5. Casa Mathilda

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Terraza 1 CASA-MATHILDA Bárbara-Aurell. Casa Mathilda

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Convertida en uno de los emporios turísticos más importante de Europa, Barcelona necesita renovar su oferta hotelera constantemente para dar respuesta a una demanda que renueva sus gustos de una temporada para otra. Así, para la nueva oleada de turistas que busca la refinada atmósfera burguesa de los apartamentos del Eixample reformados en los últimos años –y que tan buena acogida tienen en las revistas de decoración– se ha creado el "Bed & Breakfast" Casa Mathilda, un proyecto de Espacio en Blanco capitaneado por Barbara Aurell.

La reforma se ha llevado a cabo en un edificio de los años veinte, que cuenta con los elementos típicos de la arquitectura de la ciudad condal: suelos hidráulicos, techos elevados, galerías acristaladas, puertas de latón... Todos ellos se han integrado con acierto en cada una de las estancias del Casa Mathilda, consiguiendo de esta forma que pasado y presente convivan bajo el mismo techo pero sin caer en excesos; las líneas depuradas de la reforma pesan sobre los detalles.

"He querido huir de los alojamientos impersonales y fríos. Gracias a la distribución de los espacios y a la filosofía de su propietaria, los huéspedes se encuentran como en casa. Pueden circular libremente por la cocina y los espacios comunes, incluso organizar sus propias cena", explica Aurell, que con las tonalidades pastel de paredes y telas ha concebido un hotel muy acogedor un ambiente muy acogedor.

Las 14 habitaciones de este coqueto establecimiento disfrutan de luz natural. Algunas de ellas se han orientado al espacio que mejor define la tipología de la casa del ensanche: el patio interior de manzana, donde las baldosas catalanas originales recubren bancos y paredes. Los desayunos a base de tartas caseras y zumos naturales preparados por Assumpta Baldó, propietaria del hotel Casa Mathilda, acabarán de convencer a los más golosos.

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