Konstantin Grcic da la hora para Rado

La firma suiza elige al diseñador alemán para que reinterprete su mítico reloj de cerámica

Cristina Ros Pou / Fotos: Markus Jans

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Blanco y negro. Sobre la bandeja de cerámica VAL (2015) para Laufen, también de Grcic, las versiones del reloj –en blanco y negro– con diamantes y dos agujas

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Sobre la bandeja de cerámica VAL (2015) para Laufen, también de Grcic, las versiones del reloj –en blanco y negro– con diamantes y dos agujas

Blalalabalalala. Gcric luce el Rado Ceramica modelo exclusivo, del que se han fabricado 701 unidades

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Gcric luce el Rado Ceramica modelo exclusivo, del que se han fabricado 701 unidades

Reloj y silla. Tres diseños de Grcic: la estantería Zig Zag (2015) para Driade, la versión exclusiva del reloj Rado Cerámica y la silla One (2004) para Magis

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Tres diseños de Grcic: la estantería Zig Zag (2015) para Driade, la versión exclusiva del reloj Rado Cerámica y la silla One (2004) para Magis

Los últimos esbozos del reloj. El nuevo modelo conserva la forma geométrica que convirtió el original en un clásico

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El nuevo modelo conserva la forma geométrica que convirtió el original en un clásico

Con la bandeja de Grcic. La bandeja de la colección Passami il sale (2007) para Serafino Zani de Grcic, junto al reloj del diseñador

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La bandeja de la colección Passami il sale (2007) para Serafino Zani de Grcic, junto al reloj del diseñador

El diseñador alemán Konstantin Grcic ha tardado tres años en dar a luz su último proyecto. "Es el tiempo que necesitaba para estar seguro de completar el proceso de una forma satisfactoria", contó en París durante la presentación del nuevo reloj de la firma suiza Rado, un reloj que, a riesgo de que suene a tópico, mantiene el espíritu de la marca, pero con el toque del creador.

Al diseñador alemán le sorprendió durante el proceso de creación la escala a la que tuvo que trabajar. Acostumbrado a lidiar con sillas, estanterías y muebles de similares proporciones, Grcic trabajó en esta ocasión a una escala de 0,0005 mm. "No entra dentro de los parámetros de lo comprensible hasta que no estás con ello cada día", reconoce. Otro de los retos a los que se ha enfrentado ha sido trabajar con un material como la cerámica aplicado a un reloj. "No resulta frío ni caluroso y se adapta a la muñeca incluso mejor que algunos materiales más habituales como el acero inoxidable".

Durante la presentación, en la galería Joseph de la capital francesa, se habló mucho del concepto de tiempo. "Hablar del tiempo puede sonar estresante cuando acudimos a expresiones como 'no tengo tiempo', pero, a la vez, también puede asociarse a algo bonito, con frases como 'the right time'", reflexiona Grcic. "El tiempo es importante para mí. Me regalaron mi primer reloj cuando tenía seis años y no he dejado de utilizar reloj desde entonces. Nada más levantarme por la mañana me lo pongo en la muñeca y no me lo quito hasta volver a acostarme".

En realidad, la colaboración entre Rado y el diseñador empezó hace muchos años, en los inicios de su carrera: una revista de moda le invitó a participar en una sesión fotográfica para una promoción de relojes. La trama de la historia era presentar a diferentes personas luciendo distintos relojes y el director artístico de la publicación decidió que Grcic llevara puesto un Rado Cerámica de color negro. Casualidad o premonición.

Además del nuevo Rado Cerámica, se han creado para la ocasión dos modelos más: uno en edición limitada a 701 unidades y otro que incorpora diamantes.

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