El chiringuito como inspiración

Lagranja Design remodela el hotel ME Sitges con un aire muy playero

Ana Bermejillo

Parece que fue en 1913 y, concretamente en el Paseo Marítimo de Sitges, cuando el primer merendero de playa, con su aire casual y despreocupado, pasó a llamarse "chiringuito". Lo bautizaron, dicen, los cubanos emigrados en la zona: para pedir un café al dueño del local, un tal Calafell, le pedían, no un cortado, sino un chiringo. A partir de ahí, el mito, la indolencia, los verano de dolce far niente sobre la arena soleada, la piel pegajosa de sal, los espetos, las madrugadas sin apremios de madrugones sucesivos, las tapas, las cañas… la quintaesencia feliz del estar de vacaciones.

ME Sitges Terramar.

En homenaje a la imagen más mediterránea del ocio estival se ha planteado la reforma del hotel ME Sitges Terramar, un establecimiento en primera línea de playa que el estudio multidisciplinar Lagranja Design dota ahora de nueva vida. Artesanía y mediterraneidad son las dos claves que vertebran el proyecto. La propuesta quiere recuperar el esplendor del hotel, enraizándolo a sus más puras raíces regionalistas.

ME Sitges Terramar.

Particular protagonismo adquieren los materiales: cerámicas, azulejos, mimbres y macramés que se incorporan en el interiorismo para lanzar una especie de oda al Mediterráneo y su cultura marinera. Cestería, biombos, terracotas, celosías y luminarias ganan así relevancia en el proyecto. Paredes recubiertas de botijos de barro o moteadas de pececillos blancos son algunos de los guiños más fotogénicos del hotel.

ME Sitges Terramar.

Clave, también, resulta la paleta cromática elegida por los diseñadores, con una preeminencia del blanco que inunda de luz los espacios y que, combinado con tonos tierra y colores pastel (celeste, vainillas, grises) subraya la atmósfera de mar. Piezas artesanas de aire rústico se alternan con un mobiliario de aires contemporáneos como la colección Basic, diseñada por Lagranja.

ME Sitges Terramar.

Construido en los años 30, según un modelo de lujo señorial (grandes jardines, enormes estancias, salones), el establecimiento se había ya reformado en la década de los 60 para adecuarse a un turismo playero mucho más democratizado y hasta masificado. Cuenta con 213 habitaciones en seis plantas, estructuradas según 18 configuraciones distintas, variedad que supuso cierto desafío para el estudio de diseño.

ME Sitges Terramar.

La oferta gastronómica de ME Sitges se plasma en el restaurante Beso y en el gastrobar y coctelería de la azotea, Radio Rooftop Bar.

ME Sitges Terramar.

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