Diseño para curar la adicción al móvil

Objetos que parecen móviles para superar el síndrome de abstinencia

Sofía Soláns

Cuentas de piedra para conectar con la naturaleza.

Cualquiera de nosotros es culpable de, en ocasiones, haber prestado mayor atención a la pantalla del teléfono que a la persona que tienes delante. Más allá de acompañarnos y entretenernos en innumerable trayectos o insoportables esperas, prestamos más interés de lo debido a este aparato e incluso lo miramos incesantemente sin estar esperando una llamado o un mensaje concreto.

¿Se ha convertido el móvil en una adicción que pone en peligro nuestras relaciones sociales no virtuales? El diseñador de producto y mobiliario vienés Klemens Schillinger piensa que este es un problema digno de tratamiento, por lo que ha diseñado una serie de productos para intentar vencer esta obsesión.

La colección se compone de cinco móviles simulados distintos.

Los sustitutos de móviles son piezas rectangulares de esquinas redondeadas que tienen un peso parecido al de un teléfono convencional. Cada pieza tiene una serie de cuentas que al tocarlas con los dedos simulan los movimientos que realizamos en una pantalla digital como desplazarse, acercarse o alejarse. Según el diseñador, es una forma de vencer el síndrome de abstinencia, como cuando un fumador necesita tener un cigarrillo en la boca aunque no esté encendido.

 Los prototipos imitan el movimiento de los dedos en una pantalla de móvil.

La serie está compuesta por cinco objetos terapéuticos que se basan en la estimulación física como proceso curativo para la adicción, así las piezas consiguen aliviar la ansiedad facilitando el movimiento de los dedos, pero sin proporcionar acceso a ninguna de las aplicaciones de un teléfono móvil. Están realizados en un plástico negro denominado acetal y las cuentas son de piedra para proporcionar un tacto agradable que conecte de nuevo con lo natural.

El diseño también sana.

Este el segundo producto creado por el diseñador para desalentar al público del uso excesivo de los teléfonos móviles. Como precedente creo la lámpara Offline, una luminaria de mesa cuyo pedestal es una caja negra. El flexo solo se enciende una vez que el usuario ha depositado en la caja su teléfono móvil y ha quedado completamente cerrada. Este proyecto invita a una profunda reflexión: una vez que la distracción ha desaparecido, la luz se enciende e invita a usarla para leer, trabajar o disfrutar de una velada íntima.

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