El centro comercial 5* de Lázaro Rosa Violán en Lisboa

En plena avenida de Liberdade, JNĉQUOI cuenta con tienda para hombres, librería, punto de dulces, oyster bar y restaurante

Silvia Sanz

1 / 10
Centro comercial JNĉQUOI

1 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

Centro comercial JNĉQUOI

2 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

Centro comercial JNĉQUOI

3 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

Centro comercial JNĉQUOI

4 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

Centro comercial JNĉQUOI

5 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

Centro comercial JNĉQUOI

6 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

Centro comercial JNĉQUOI

7 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

Centro comercial JNĉQUOI

8 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

Centro comercial JNĉQUOI

9 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

Centro comercial JNĉQUOI

10 / 10

Centro comercial JNĉQUOI

El rentable negocio del corcho ha creado en Portugal el potente grupo empresarial Amorim, que en busca de diversificación invierte en muchos otros sectores. Entre sus últimas aventuras brilla con luz propia el nuevo centro comercial JNĉQUOI –esto es, je ne sais quoi–, recién inaugurado en la avenida de Liberdade, eje vial de Lisboa y su particular milla de oro. Y ha sido al interiorista español Lázaro Rosa-Violán al que le recayó el encargo de elevarlo a la categoría de espacio de lujo.

El centro se ha construido sobre la tienda, ocupada por la firma multimarca portuguesa Fashion Clinic, también un negocio de Amorim. Valentino, Saint Laurent, Balmain, Balenciaga, Dior, Givenchy, Gucci, Christian Louboutin y Tom Ford son algunas de las marcas puestas a la venta. Flanquean la entrada a este centro comercial de tres plantas un punto de venta de Ladurée, la reconocida maison de dulces y pasteles francesa, y otro de Assouline, editorial que compite en prestigio con Phaidon, Taschen y Rizzoli.

La oferta gastronómica ocupa un gran capítulo de JNĉQUOI y es aquí donde Rosa-Violán ha desplegado de verdad su buen hacer, con detalles decorativos marca de la casa que se reparten entre en el restaurante y el oyster-bar, con menús ligeros para comer en la barra y también una carta específica de caviar. Los espacios los ha vestido con profusión de metales, tapizados de piel, detalles vintage en combinación con mobiliario moderno de esa manera que solo él –y su cada vez mayor número de colaboradores– sabe combinar. Algún día le preguntaremos por el secreto de su fórmula.

Loading...