Los caminos inexplorados de Antón Álvarez

El diseñador sueco de origen chileno presenta en la galería Machado Muñoz de Madrid una exposición con sus singulares piezas cosidas con tejido

Txema Ybarra

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Anton Álvarez detrás de su The Thread Wrapping Machine

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Anton Álvarez detrás de su The Thread Wrapping Machine

Piezas creadas por la máquina Alphabet Aerobics

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Piezas creadas por la máquina Alphabet Aerobics

Taburete y lámpara envueltos por la máquina Con la máquina The Thread Wrapping Machine. Taburete y lámpara envueltos de tela

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Taburete y lámpara envueltos de tela

Banco con mucha tela. Banco diseñado con la misma técnica

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Banco diseñado con la misma técnica

Serie Puzzling

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Serie Puzzling

En su Suecia natal primero estudió ebanistería y luego Arquitectura de Interiores y Diseño de Mobiliario. En Londres se graduó en el Royal College of Art. El grafiti también le interesó y fue su puerta de entrada al mundo del arte. De esta amalgama de aprendizajes surge en Antón Álvarez una obra centrada en la creación de sistemas y herramientas para la producción de objetos. Se concibe como un proceso de investigación abierto a los resultados inesperados, a esa imperfección propia de la artesanía.

Una colección de sus geniales experimentos se puede ver en la galería Machado Muñoz de Madrid hasta el 7 de enero de 2017. El nombre de la muestra, In Search of the Unknown, en busca de lo desconocido, expresa a la perfección el camino por el que transita Álvarez. Las piezas más recientes se produjeron con la máquina extrusora de cerámica Alphabet Aerobics, que desliga al creador del resultado final, mientras que la serie Puzzling consiste en módulos de madera donde se combinan aspectos de la producción industrial en serie con las artes decorativas. La confusión es buscada.

Lo importante es el método, asegura Álvarez. "Me fuerzo en no pensar cómo va a ser el resultado. Lo que busco es crear un armazón, un sistema, que pueda producir más de un solo objeto. Es importante para mí conservar un cierto nivel de abstracción y no verme distraído por otras cuestiones como la belleza, la funcionalidad o la tradición", explica este diseñador, artista e inventor. "Por otro lado, al crear tu propia herramienta es más fácil entender aquello que produces. Es simbiótico: la herramienta habla de la pieza y viceversa".

Con la máquina The Thread Wrapping Machine ha creado un sinfín de objetos unidos solo con envolturas de hilo y pegamento. El propósito último es que fijar un colorido estampado en su superficie dejando que la máquina hable por sí sola. Es el Spiderman del diseño: envuelve sillas, banquetas y lámparas logrando un efecto similar al de Christo y Jeanne Claude con sus kilómetros de tela: esconde y oculta el objeto para hablar con mayor profundidad sobre el mismo.

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