La viva imagen de la quietud

Villa Tranquila en Gignac (Francia), de estudio Artelabo

David Quesada

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33255-main 2524-1 33255 sc v2com. Todo el mobiliario de la casa es de Ligne Roset. Sofá de piel Togo, de Michel Ducaroy. Mesa de centro de acero lacado blanco Yaki. Mesa de centro con estructura de nogal americano On The Rock, de M.-A. Stiker-Metral. Sobre el aparador, Floreros Roseau, de Noé Duchaufour-Lawrance

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Todo el mobiliario de la casa es de Ligne Roset. Sofá de piel Togo, de Michel Ducaroy. Mesa de centro de acero lacado blanco Yaki. Mesa de centro con estructura de nogal americano On The Rock, de M.-A. Stiker-Metral. Sobre el aparador, Floreros Roseau, de Noé Duchaufour-Lawrance

33245-main 2524-1 33245 sc v2com. El edificio se ubica en una pequeña parcela, delimitada por uno de sus lados por el cobertizo de un cercano viñedo

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El edificio se ubica en una pequeña parcela, delimitada por uno de sus lados por el cobertizo de un cercano viñedo

33252-main 2524-1 33252 sc v2com. El objetivo del proyecto fue aislar la casa de su contexto más inmediato para orientarla hacia las vistas del valle

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El objetivo del proyecto fue aislar la casa de su contexto más inmediato para orientarla hacia las vistas del valle

33250-main 2524-1 33250 sc v2com. Sillas de comedor Vik y Motus, de Thibault Desombre. Vajilla Paysages, de Normal Studio. Individuales Epof, de Tous Les Trois

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Sillas de comedor Vik y Motus, de Thibault Desombre. Vajilla Paysages, de Normal Studio. Individuales Epof, de Tous Les Trois

33248-main 2524-1 33248 sc v2com. Sillón Fifty, de Dögg & Arnved Design Studio. Sofá Ruché, de Inga Sempé. Mesa de centro de gres Soixante 3, de Thomas Rodriguez

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Sillón Fifty, de Dögg & Arnved Design Studio. Sofá Ruché, de Inga Sempé. Mesa de centro de gres Soixante 3, de Thomas Rodriguez

33244-main 2524-1 33244 sc v2com. La arquitectura es arquetípica, con formas reconocibles pero reducidas a la esencialidad. El acceso se realiza a través de una fachada ciega

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La arquitectura es arquetípica, con formas reconocibles pero reducidas a la esencialidad. El acceso se realiza a través de una fachada ciega

33253-main 2524-1 33253 sc v2com. La puerta que cierra uno de los patios se ha realizado con una celosía metálica que evoca el moucharabieh, los elementos enrejados de las casas tradicionales árabes que facilitaban la ventilación

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La puerta que cierra uno de los patios se ha realizado con una celosía metálica que evoca el moucharabieh, los elementos enrejados de las casas tradicionales árabes que facilitaban la ventilación

33254-main 2524-1 33254 sc v2com. Lámpara de suspensión Lacrime del Pescatore, de Ingo Maurer. Alfombra Pied de Coq. Las cestas son las Charmotte, de Lee West

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Lámpara de suspensión Lacrime del Pescatore, de Ingo Maurer. Alfombra Pied de Coq. Las cestas son las Charmotte, de Lee West

33246-main 2524-1 33246 sc v2com. La geometría de la casa se basa en una secuencia repetida de cuatro volúmenes regulares encerrados en un muro perimetral que a su vez determinan cuatro patios interiores

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La geometría de la casa se basa en una secuencia repetida de cuatro volúmenes regulares encerrados en un muro perimetral que a su vez determinan cuatro patios interiores

33260-main 2524-1 33260 sc v2com. Con su simplicidad formal, la casa crea un contexto habitable sereno que refleja un entorno natural apacible

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Con su simplicidad formal, la casa crea un contexto habitable sereno que refleja un entorno natural apacible

Sus autores, el estudio francés Artelabo, integrado por Nadine Chambon y Laurent Fayard –y ubicado en la misma población donde se levanta el proyecto– la han bautizado como Villa Tranquila, y el apelativo no puede ser más pertinente: una casa que evoca en clave contemporánea el arquetipo de las viviendas rurales y que refleja en su esencialidad la belleza sencilla y serena del paisaje del midi francés.

El objetivo del proyecto fue aislar el edificio de su contexto más inmediato –la pequeñez de la parcela hace que la casa esté casi pegada al cobertizo de un viñedo cercano– con un diseño introvertido que solo se abriera a las vistas del valle.

Su arquitectura se caracteriza por una composición sencilla, regular y sistemática. La geometría se basa en una secuencia repetida de cuatro volúmenes encerrados por un muro perimetral, dentro de los cuales se organizan otros cuatro patios.

El poderoso contraste entre el aspecto opaco del exterior y la luz intensa que ofrecen sus patios otorga fuerza y carácter a los interiores. Todas las estancias se abren a una, dos o tres patios y al panorama, mediante un único sistema de puertas acristaladas. El mismo suelo da continuidad a todos los espacios y difumina los límites entre estancias interiores y patios, que se convierten en extensiones de las primeras.

Por un lado, el lenguaje de la casa se relaciona directamente con la cuestión del hábitat individual tradicional, a la vez que su materialidad (muros encalados, cubiertas inclinadas de teja roja), típica de esta parte de Francia, crea un vínculo físico y cultural entre la construcción y el paisaje. Por otro lado, el juego de volúmenes y el carácter ciego de sus fachadas laterales la convierten en un objeto arquitectónico extraño.

Con su blancura y sencillez, la Villa Tranquila se erige como una oda a una vida despojada de artificios, al igual que el paisaje que la rodea.

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