Desparpajo pop

Andy Warhol, Yayoi Kusama y Vladimir Kagan conviven con el diseño contemporáneo en este piso en Bruselas reformado por Daskal Laperre

Fotos: Pere Peris

1 / 8
002 DSC1172.

1 / 8

Ron Arad firma la silla-escultura Blo-Void 3 y las mesas auxiliares con sobre de espejo. La pieza artística en la pared es de Anish Kapoor. Mesas auxiliares de madera, de Gio Ponti. La alfombra procede de Nepal.

033 DSC1349.

2 / 8

El cuadro con círculos de colores es de Yayoi Kusama. Aparador, diseño de Arne Vodder, adquirido en Nilufar. Mesas auxiliares, de Ado Challe.

047 DSC1312.

3 / 8

Unos paneles plegables permiten ocultar la cocina del comedor cuando no se utiliza. Las sillas son el modelo Luisa, un diseño de Franco Albini de 1950 que edita Casati. 

051 DSC1430.

4 / 8

La cocina se ha revestido con mármol Travertino con acabado titanio. Taburetes Mater, de Space Copenhagen.

053 DSC1458.

5 / 8

La grifería de cocina, de bronce cepillado, es de la firma Obumex.

065 DSC1547.

6 / 8

Un pequeño recibidor habilitado como tocador sirve como espacio de transición entre la zona de día y los dos dormitorios ubicados en la parte posterior de la vivienda. El taburete también es de Harry Bertoia, editado por Knoll. En el suelo, pavimento de roble francés.

061 DSC1496.

7 / 8

En el dormitorio principal, dos clásicos del diseño contemporáneo: las sillas Side y Small Diamond –junto a la ventana–, ambas de Harry Bertoia, editadas por Knoll. El armario a medida se prolonga en un mueble suspendido que hace las veces de escritorio. Ropa de cama, de la firma Society. El cabecero se ha realizado a medida y tapizado con tejido de franela. Las mesillas de noche también son un diseño a medida. Candelabro de pared, de Serge Mouille.

063 DSC1541.

8 / 8

El lavamanos se ha revestido con el mismo mármol travertino que equipa la cocina. Los cajones tienen frentes de acero inox cepillado. Grifería Tara, diseño de Sieger Design para Dornbracht. La puerta de vidrio esmerilado comunica con la ducha.

Bailarinas de Andy Warhol en la cocina. Una pintura con topos de colores de Yayoi Kusama en el salón, donde se balancea suavemente un sofá curvo (verde y negro) diseñado por Vladimir Kagan. Atractivos elementos del arte pop y del diseño contemporáneo que dan carácter a este piso: una planta baja, en un animado barrio de Bruselas. Liberado (según el proyecto encargado al estudio de Daphné Daskal y Stéphanie Laperre) de varias incómodas subdivisiones, el piso ha ganado en amplitud, armonía, equilibrio volumétrico y proporcionalidad en la distribución de los materiales, en cada zona de la vivienda.

Es en el salón donde apreciamos en su esplendor el nuevo interiorismo que ha revitalizado el espacio. Los elementos coloridos (el sillón verde, la escultura rojo oscuro en la pared, el cuadro con pintas y los floreros azules), vistos desde detrás de las columnas, dirigida nuestra mirada hacia los altos ventanales con marcos blancos (que dejan ver setos verdes y árboles), no le restan una pizca de serena armonía a la puesta en escena. Aportan una contenida animación, junto con el juego de formas curvas que proponen el sillón verde y el sofá gris. La abundancia de luz natural, el suelo de roble francés, la placidez de la alfombra y de las cortinas de lino se confabulan para crear un espacio despejado y un ambiente animoso. La gran apertura visual hacia el exterior permite, en el salón, apreciar esa alianza feliz de elementos cálidos y atemperados.

Pero el ojo es atraído, también, por la riqueza del proyecto de interiorismo que se observa en el resto de la vivienda. Un concepto de interiorismo que plantea un diálogo –cabría decir que muy “entretenido”– entre las piezas de arte del cliente y la selección de los demás elementos del mobiliario y la decoración. La distribución y combinación de los materiales (madera de álamo teñida, travertino titanio, roble francés, metales…) configuran el principio rector del proyecto de interiorismo de Daskal-Laperre y, a la vez, se expresan en cada detalle. En esas placas de álamo teñido que forran la entrada y también en la manija acabada en bronce de la puerta. El diálogo elegante y severo entre los travertinos de mármol y titanio, y el roble francés que se dibuja en el suelo, en el cuarto de baño. Son algunos acordes que resaltan en la orquestación visual de los interiores, en este piso urbano. Materiales oscuros como el sonido del oboe o el violoncelo. Chispas coloridas de clarinetes, flautas o guitarras eléctricas. Y luz de saxo alto. Las artes se interconectan.

Loading...