Con buena caligrafía

Casa Monte Luz en Tavira (Portugal), de Vitor Vilhena

Fotos: Pere Peris

A partir de una vieja casa de campo, Vitor Vilhena ha proyectado una vivienda con tres volúmenes de hormigón comunicados con corredores transparentes

A partir de una vieja casa de campo, Vitor Vilhena ha proyectado una vivienda con tres volúmenes de hormigón comunicados con corredores transparentes

La arquitectura se descompone en planos poco convencionales, pero en armonía con el paisaje

La arquitectura se descompone en planos poco convencionales, pero en armonía con el paisaje

La casa se dispone en una sola planta sobre un terreno rodeado de olivos y algarrobos

La casa se dispone en una sola planta sobre un terreno rodeado de olivos y algarrobos

Para comunicar los diferentes volúmenes el autor ha creado pasadizos transparentes que a su vez generan recogidos patios

Para comunicar los diferentes volúmenes el autor ha creado pasadizos transparentes que a su vez generan recogidos patios

En primer plano, butacas Slow, diseño de Ronan y Erman Bouroullec para Vitra

En primer plano, butacas Slow, diseño de Ronan y Erman Bouroullec para Vitra

Mesa Eolo, de Lievore Altherr Molina para Arpe. Sillas DSW, de los Eames, editadas por Vitra

Mesa Eolo, de Lievore Altherr Molina para Arpe. Sillas DSW, de los Eames, editadas por Vitra

Sofá Suita, de Antonio Citterio. Butaca RAR, mesa ETR y taburete, de los Eames. Butacas Slow, de los Bouroullec. Sobre la mesa, Wooden Dolls, de Alexander Girard. Todo es de Vitra

Sofá Suita, de Antonio Citterio. Butaca RAR, mesa ETR y taburete, de los Eames. Butacas Slow, de los Bouroullec. Sobre la mesa, Wooden Dolls, de Alexander Girard. Todo es de Vitra

Figurita L

Figurita L'Oiseau, diseño de los Bouroullec para Vitra. Candelabros Wonderland, de Stephen Johnson para Artecnica

En torno a la mesa del estudio, diseño del arquitecto, las sillas Aluminium Group y RAR, de los Eames, editadas por Vitra

En torno a la mesa del estudio, diseño del arquitecto, las sillas Aluminium Group y RAR, de los Eames, editadas por Vitra

Taburete Elephant, de los Eames, y mesas auxiliares Metal, de los Bouroullec, de Vitra. Lámpara Gatto, de Achille y Pier Luigi Castiglioni para Flos. Alfombra Linen, de Spaceinvaders

Taburete Elephant, de los Eames, y mesas auxiliares Metal, de los Bouroullec, de Vitra. Lámpara Gatto, de Achille y Pier Luigi Castiglioni para Flos. Alfombra Linen, de Spaceinvaders

Las paredes del baño se han revestido con mármol travertino. Griferías, de Bruma; lavamanos, de Dornbracht

Las paredes del baño se han revestido con mármol travertino. Griferías, de Bruma; lavamanos, de Dornbracht

Galería

Existe una caligrafía arquitectónica, una manera de "escribir" un edificio. En este caso, con hormigón, cristal y el propio aire. Según la explicación de su autor, Vitor Vilhena, la "caligrafía" de esta casa nace de las necesidades funcionales de sus propietarios y de su capacidad de interpretar eso que los romanos llamaron genius loci, el genio del lugar.

Estamos al sur de Portugal, en los alrededores de Tavira. El dueño de esta casa decidió bautizar su futura morada con el nombre de Monte Luz. Allí, sobre un terreno de suave topografía, esperaba una vieja casa de campo, con olivos centenarios y algarrobos. La nueva vivienda debía respetar las construcciones existentes (tres volúmenes separados) y debía albergar tres dormitorios en suite, comedor, cocina y cuarto de baño, y una vivienda secundaria, con dos dormitorios para huéspedes, almacén de herramientas, lavadero, garaje y bodega.

Por eso, el proyecto se desarrolla en tres módulos, respetando sus límites, repartiendo funciones y elaborando diferenciaciones, comunicaciones y correspondencias a través de la geometría. Tres maneras de concebir el espacio y una sola "caligrafía" de blancos sólidos y vacíos abiertos o transparentes. Líneas que alargan la cubierta de un volumen, que quiebran el perfil de otro, que trazan corredores de cristal entre ellos. Aristas y columnas, pasadizos que transportan la luz, haciendo honor al nombre de la casa.

El pavimento de toda la construcción es de piedra Lioz, y las paredes están estucadas en blanco. Sobre ese fondo luminoso, el interiorismo y los objetos cotidianos transmiten un aire de buen gusto optimista: cuadros, tapizados, butacas, una preciosa miniatura de silla verde... Y la fiesta mayor continúa en la habitación de los niños, con lámparas, mesas, alfombras, cojines y muñecos que conjugan el prestigio de los diseñadores (los Eames, Alexander Girard) y la gracia naíf del universo infantil. Por las ventanas de todas las estancias se ven, encuadrados, tramos del paisaje de olivos y algarrobos, y, más cerca, los perfiles geométricos de la casa.