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Casa en Berrocal (Segovia), del estudio Churtichaga+Quadra-Salcedo

Fotos: Eugeni Pons

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00426708 ok. Las amplias aberturas laterales dan la impresión de situar el salón al aire libre. Butacas tapizadas de verde Easy Chair, de Børge Mogensen. Butacas de mimbre, de Juan de Haro. Cojines, de La Maison

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Las amplias aberturas laterales dan la impresión de situar el salón al aire libre. Butacas tapizadas de verde Easy Chair, de Børge Mogensen. Butacas de mimbre, de Juan de Haro. Cojines, de La Maison

00426705 ok. A ambos lados de la casa se despliega una terraza de madera que funciona como una prolongación exterior del salón

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A ambos lados de la casa se despliega una terraza de madera que funciona como una prolongación exterior del salón

00426706 ok. El exterior de la casa se ha revestido con pino gallego cuperizado, una madera a la que se ha eliminado la humedad interior y añadido sales de cobre para hacerla más resistente a la intemperie

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El exterior de la casa se ha revestido con pino gallego cuperizado, una madera a la que se ha eliminado la humedad interior y añadido sales de cobre para hacerla más resistente a la intemperie

00426707 ok. La puerta de acceso y la chimenea se han pintado de color Pantone Yellow C, un color que recuerda los diversos tonos amarillos que adopta el campo castellano a lo largo del año

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La puerta de acceso y la chimenea se han pintado de color Pantone Yellow C, un color que recuerda los diversos tonos amarillos que adopta el campo castellano a lo largo del año

00426710 ok. Mesa de comedor realizada a medida por los arquitectos. Las sillas, con estructura de roble macizo y asiento de fibra trenzada, son el modelo J39, diseño de Børge Mogensen que edita Fredericia

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Mesa de comedor realizada a medida por los arquitectos. Las sillas, con estructura de roble macizo y asiento de fibra trenzada, son el modelo J39, diseño de Børge Mogensen que edita Fredericia

00426711 ok. Sofá vintage de los años sesenta adquirido en un mercadillo holandés, al igual que la lámpara de suspensión sobre la mesa del comedor

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Sofá vintage de los años sesenta adquirido en un mercadillo holandés, al igual que la lámpara de suspensión sobre la mesa del comedor

00426714 ok. La pequeña abertura practicada en el dormitorio crea la impresión de un espacio recluido e íntimo. Sábanas de lino gris, de Society

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La pequeña abertura practicada en el dormitorio crea la impresión de un espacio recluido e íntimo. Sábanas de lino gris, de Society

00426709 ok. Los detalles decorativos se alinean con la gama de ocres, verdes y amarillos que tiñe el paisaje exterior. El revestimiento interior es de alerce siberiano

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Los detalles decorativos se alinean con la gama de ocres, verdes y amarillos que tiñe el paisaje exterior. El revestimiento interior es de alerce siberiano

00426715 ok. La zona de juegos de los niños se encuentra debajo de espacio central de la casa, aprovechando el desnivel del terreno, y tiene salida directa al exterior. Cojín gigante FatBoy

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La zona de juegos de los niños se encuentra debajo de espacio central de la casa, aprovechando el desnivel del terreno, y tiene salida directa al exterior. Cojín gigante FatBoy

Esta casa nació del enamoramiento pausado de sus autores por el lugar. Allí, en una parcela adquirida años atrás, Jose María Churtichaga y Cayetana de la Quadra-Salcedo, del estudio Churtichaga+Quadra-Salcedo, decidieron construir una cabaña de madera que atrapara la belleza serena y austera de este rincón de Castilla.

Esta casa de madera, de cubierta plana y una gran zona central abierta por ambos lados, aparece impregnada y hasta constituida por la naturaleza, casi indiscernible entre los fresnos centenarios, los prados, los arroyos, las rocas, las zarzas, las sierras lejanas… Ese espacio franqueado de puertas correderas transparentes reúne porche y salón, y se extiende en plataformas perpendiculares a la forma alargada de la casa. La madera del exterior es de pino gallego cuperizado y los interiores se revistieron con alerce siberiano, esos árboles con hojas que amarillean en otoño.

Acabamos de escribir una palabra, “amarillo”, que es algo así como la “contraseña poética” de este proyecto. Detalle que no sorprende, teniendo en cuenta que sus autores son un estudio madrileño con especial sensibilidad por la dimensión sostenible de la arquitectura y por una concepción de “vasos comunicantes” de los procesos creativos que pueden dar lugar tanto a esta casa de madera en el campo segoviano como a un pabellón deportivo en la ciudad, un barco o una butaca de cine. En este caso, la palabra amarillo –decíamos– es la clave del proyecto. Y no solo el “color” como las connotaciones de la palabra que lo designa: el sustantivo que lo nombra y el verbo que describe el movimiento natural de “amarillear”.

No se alude aquí al amarillo solar andaluz o caribeño, sino a sus tonalidades castellanas. A los líquenes que amarillean en los troncos grises de los fresnos. En realidad, los únicos elementos de la vivienda pintados voluntariamente en neto amarillo son la puerta de acceso y la chimenea. El resto –casa y paisaje– está hecho de tonos castaños, ocres, azafrán, canela, miel… Variaciones del amarillo que traducen la mutación continua de la materia natural.

Al parecer, la contemplación de este paisaje antecedió largamente al proyecto. “Finalmente, decidimos construir aquí un refugio, un umbral con dos miradas, al este y al oeste. Al sentarse en el umbral, la casa desaparece y prosigue el mundo en amarillo”.

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