Como si vivir fuera una fiesta

Reforma de apartamento en Madrid para disfrutar tanto de los amigos como de la prole, por Carolina González Vives

Fotos: Miguel de Guzmán y Rocío Romero (Imagen subliminal) / Estilismo: Cristina Delgado Herraiz

1 / 12
170517 CGV Mirasierra 003.

1 / 12

Sillas Slow Chair de los hermanos Bouroullec, editadas por Vitra. Alfombra de Nuria Mora para BSB Alfombras Contemporáneas, y lámpara de pie de Serge Mouille.

170517 CGV Mirasierra 004.

2 / 12

El largo y sinuoso sofá del salón incorpora detrás una ingeniosa librería.

170517 CGV Mirasierra 011.

3 / 12

La televisión se oculta a placer para que no se lleve todo el protagonismo.

170517 CGV Mirasierra 012.

4 / 12

El sofá nos traslada a una sala de fiestas de décadas pasadas, fácil de ubicar en Los Ángeles.

170517 CGV Mirasierra 015.

5 / 12

El mueble bar de madera, los taburetes y el sillón de terciopelo azul son de Batavia.

170517 CGV Mirasierra 016.

6 / 12

Las plantas de interior son de florea.es.

170517 CGV Mirasierra 020.

7 / 12

El salón-comedor se conecta con la sala de estar del final del pasillo. No se sabe dónde puede acabar la fiesta.

170517 CGV Mirasierra 024.

8 / 12

La luminosa cocina juega con un grafismo geométrico.

gonzalezvives redondeado 018.

9 / 12

Diseño futurista para cocinar.

170517 CGV Mirasierra 029.

10 / 12

El pasillo conduce a un amplio ventanal.

170517 CGV Mirasierra 027.

11 / 12

Reforma de apartamento por Carolina González Vives.

170517 CGV Mirasierra 030.

12 / 12

El cuarto de baño replica el tono de estancias anteriores.

La clienta de la arquitecta Carolina González Vives empezó el proyecto con ganas de marcha, porque además de una nutrida prole contaba con numerosos amigos a los que quería agasajar en su apartamento, situado en un pudiente barrio de Madrid. Sus amplios 350 metros cuadrados podían con todo. Se tiraron abajo los viejos tabiques y la vivienda adquirió una nueva y sorprendente configuración, plagada de curvas en sus primeros espacios como una sala de fiestas. La cocina y el salón se conectan para que no decaiga la fiesta, haciendo uso de paneles translúcidos como biombos de piel de papel de arroz.

Dos cerramientos curvos con espesor translúcido definen dos espacios amplios y redondeados. Estos dos interiores tienen formas envolventes y consistencias ligeras, con texturas diferentes sobre el blanco y con despieces horizontales que dibujan sobre los materiales la geometría curvada. Por fuera, los exteriores son más pesados, con colores oscuros que tienen también límites imprecisos y con materiales perforados que forman muros profundos. Las puertas plegables abren huecos muy grandes que conectan ambas partes en una gran extensión continua con uso flexible.

Pasamos a la zona privada. Un plano azul de geometría quebrada, formado por repetición de elementos cóncavos, agrupa habitaciones más pequeñas y sin embargo muy espaciosas: dormitorios, vestidores y cuartos de baños.

El relieve de los techos modela a la vez el espacio y el sonido. Estas formas suaves y curvas han tenido mucha importancia en la definición del proyecto. Las piedras con su textura y dibujos veteados y los tejidos en paredes y mobiliario subrayan por contraste lo sintético y satinado de las otras superficies; las consistencias más ingrávidas de los materiales luminosos. Las formas que asemejan a cúpulas en los techos, las grandes puertas dobles y los revestimientos textiles del salón introducen una atmósfera como de palacio, que ahora disfruta de otro inquilino que aunque persigue los mismos fines, disfruta al máximo de esta atmósfera entre hogareña y alucinógena, tan divertida.

Loading...