Amplitud de miras

Casa en Cala Conta (Ibiza), de Mónica Fullana Fuentes

Fotos: Eugeni Pons

El edificio se ha situado en la parcela de modo descentrado, para dar más extensión al jardín posterior, desde donde se localiza el acceso a la vivienda

El edificio se ha situado en la parcela de modo descentrado, para dar más extensión al jardín posterior, desde donde se localiza el acceso a la vivienda

Los muros de piedra marés marcan el carácter del proyecto, lo fijan en la tierra ibicenca y lo abren al cielo, al aire y al mar

Los muros de piedra marés marcan el carácter del proyecto, lo fijan en la tierra ibicenca y lo abren al cielo, al aire y al mar

Sofás y pufs de Meridiani. La alfombra es de Tim Page, comprada en Design Centre Chelsea Harbour. Las mesitas auxiliares a ambos lados del sofá son de Mark Krusin para Knoll. Taburetes adquiridos en Kzar Living, Ibiza

Sofás y pufs de Meridiani. La alfombra es de Tim Page, comprada en Design Centre Chelsea Harbour. Las mesitas auxiliares a ambos lados del sofá son de Mark Krusin para Knoll. Taburetes adquiridos en Kzar Living, Ibiza

Las butacas son el modelo CH25, de Hans J. Wegner para Carl Hansen & Søn. Plaid de La Maison de Vacances y cojines de Linum, comprados en La Maison

Las butacas son el modelo CH25, de Hans J. Wegner para Carl Hansen & Søn. Plaid de La Maison de Vacances y cojines de Linum, comprados en La Maison

La grifería de la cocina es el modelo Ono, de KWC. Taburetes CH 56, diseño de Hans J. Wegner para Carl Hansen & Søn

La grifería de la cocina es el modelo Ono, de KWC. Taburetes CH 56, diseño de Hans J. Wegner para Carl Hansen & Søn

La mesa del comedor resulta ligera pese a estar realizada en madera. Las lámparas proporcionan la misma sensación de liviandad

La mesa del comedor resulta ligera pese a estar realizada en madera. Las lámparas proporcionan la misma sensación de liviandad

En primer plano, el comedor, con una mesa procedente de Bali, adquirida en la tienda Ksar Living, Ibiza. Sillas CH24, de Hans J. Wegner para Carl Hansen & Søn. Lámparas Bamboo M1, de Ay Illuminate. Jarrones, en CoriumCasa

En primer plano, el comedor, con una mesa procedente de Bali, adquirida en la tienda Ksar Living, Ibiza. Sillas CH24, de Hans J. Wegner para Carl Hansen & Søn. Lámparas Bamboo M1, de Ay Illuminate. Jarrones, en CoriumCasa

Chaise-longue, modelo Basket, diseño de Gordon Guillaumier para Roda. Cestos para la leña, de Flamant, adquiridos en Magazin Ibiza.

Chaise-longue, modelo Basket, diseño de Gordon Guillaumier para Roda. Cestos para la leña, de Flamant, adquiridos en Magazin Ibiza.

La casa se integra en el paisaje, con su fachada de monocapa blanco y sus muros de mampostería en piedra marés

La casa se integra en el paisaje, con su fachada de monocapa blanco y sus muros de mampostería en piedra marés

La mesa y el banco proceden de Bali y se han adquirido en la tienda Ksar Living, Ibiza. Las sillas del director son el modelo Orson 001, de Roda. Fruteros y boles de corcho, de la firma Materia, en Codeco Barcelona

La mesa y el banco proceden de Bali y se han adquirido en la tienda Ksar Living, Ibiza. Las sillas del director son el modelo Orson 001, de Roda. Fruteros y boles de corcho, de la firma Materia, en Codeco Barcelona

Contribuyen a la conquista de la atmósfera relajada el tipo de mobiliario y las pautas del interiorismo, con sus colores blancos y beiges y sus materiales naturales (esparto, madera y lino)

Contribuyen a la conquista de la atmósfera relajada el tipo de mobiliario y las pautas del interiorismo, con sus colores blancos y beiges y sus materiales naturales (esparto, madera y lino)

Bañera de Agape, adquirida en Modulnova. El taburete de madera es de la firma Flamant, comprado en Magazin, Ibiza. Grifería de Dornbratch

Bañera de Agape, adquirida en Modulnova. El taburete de madera es de la firma Flamant, comprado en Magazin, Ibiza. Grifería de Dornbratch

Galería

El uso de mampostería de piedra marés es el elemento más llamativo de esta casa, diseñada por la arquitecta Mónica Fullana Fuentes y situada en una urbanización próxima a Cala Conta, en Ibiza. “Su planta en forma de ‘H’ –dice la autora– responde a la intención de crear bloques pequeños, anexos unos a otros, siguiendo la tradición ibicenca, dando lugar a una arquitectura dispersa, no compacta, mezclando naturaleza y edificación, ampliando la longitud de fachada y permitiendo así mayor relación entre el interior y el exterior”.

Distribuidas en dos plantas (baja y sótano), las distintas estancias se comunican a través de patios que dejan pasar la luz y ventilan los espacios del nivel soterrado. En las fachadas blancas, los dos grandes muros de piedra marés penetran en el interior, marcando la dirección principal de la vivienda. En verdad, desde lejos se aprecian estos muros, que solo presentan dos pequeños huecos, dando idea de empaque y solidez. Por uno de esos huecos entramos al estar con chimenea, espacio que actúa como distribuidor de la vivienda en dos alas: al sur, se encuentra la zona compuesta por el salón, la cocina, un aseo y dos dormitorios; al norte, el dormitorio principal y otras dos habitaciones.

La relación con el exterior de cada uno de los espacios está pensada al detalle, agrandando ópticamente las dimensiones de la casa y expandiendo la mirada hacia el jardín y el paisaje. El recurso de ocultar las puertas de vidrio dentro de la fachada facilita esa literal amplitud de miras. Cada dormitorio disfruta de un jardín propio. La suite principal mira a la terraza, al jardín, a la piscina. La fachada se abre hacia la esquina noroeste, buscando la visión de la isla Sa Conillera. Sus grandes puertas de vidrio dejan paso libre a esta zona de disfrute y ocio al aire libre, con terrazas multifuncionales: una con mesa de comedor, otra con un delicioso estar y la de mayor tamaño, que enlaza con la piscina y el sector (también delicioso) de las hamacas.