Un abrigo de acero y hormigón

Casa en las afueras de Turín (Italia), de Luca Maria Gandini

Fotos: Pere Peris

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00375308. Inserto en lo alto de una colina, un discreto volumen propone la yuxtaposición de dos sencillos paralelepípedos, uno de hormigón y otro de cristal con cubierta de acero cortén

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Inserto en lo alto de una colina, un discreto volumen propone la yuxtaposición de dos sencillos paralelepípedos, uno de hormigón y otro de cristal con cubierta de acero cortén

00375322. Desde el porche, revestido con tablas de madera con junta abierta, la mirada abarca el terreno escalonado, con la piscina en el nivel inferior

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Desde el porche, revestido con tablas de madera con junta abierta, la mirada abarca el terreno escalonado, con la piscina en el nivel inferior

00375310. Mesa con sobre de mármol y sillas originales de los años cincuenta adquiridas en un anticuario

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Mesa con sobre de mármol y sillas originales de los años cincuenta adquiridas en un anticuario

00375315. Contra la cristalera, dos butacas PK22, de Poul Kjaerholm para Fritz Hansen. Sofá de BoConcept. Alfombra Dune, de Paola Lenti

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Contra la cristalera, dos butacas PK22, de Poul Kjaerholm para Fritz Hansen. Sofá de BoConcept. Alfombra Dune, de Paola Lenti

00375314. Butaca Egg, de Arne Jacobsen. Mesa de centro A222, de Piet Hein, Bruno Mathsson y Arne Jacobsen. Todo lo produce Fritz Hansen. Sobre la mesa, cerámica de la artista danesa Ulla Sutton. Chimenea, de Stûv

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Butaca Egg, de Arne Jacobsen. Mesa de centro A222, de Piet Hein, Bruno Mathsson y Arne Jacobsen. Todo lo produce Fritz Hansen. Sobre la mesa, cerámica de la artista danesa Ulla Sutton. Chimenea, de Stûv

00375316. Sobre la mesa del comedor, jarrones de cristal, de Operart. Sillas serie 7 Hallingdal, de Arne Jacobsen para Fritz Hansen

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Sobre la mesa del comedor, jarrones de cristal, de Operart. Sillas serie 7 Hallingdal, de Arne Jacobsen para Fritz Hansen

00375318. La mesa de comedor, con estructura de acero y sobre de madera de pino, es un diseño del arquitecto. Lámpara de sobremesa Kaiser-Idell, de Christian Dell para Fritz Hansen

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La mesa de comedor, con estructura de acero y sobre de madera de pino, es un diseño del arquitecto. Lámpara de sobremesa Kaiser-Idell, de Christian Dell para Fritz Hansen

00375317. El mobiliario integral de la cocina es un diseño del arquitecto, realizado con DM lacado negro. Sartén y olla Copco, diseño danés de Michael Lax

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El mobiliario integral de la cocina es un diseño del arquitecto, realizado con DM lacado negro. Sartén y olla Copco, diseño danés de Michael Lax

00375319. Maleta/colgador adquirida en un anticuario. Alfombra Raya, de Paola Lenti. La lámpara es la versión de pie del modelo Kaiser-Idell, de Christian Dell para Fritz Hansen

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Maleta/colgador adquirida en un anticuario. Alfombra Raya, de Paola Lenti. La lámpara es la versión de pie del modelo Kaiser-Idell, de Christian Dell para Fritz Hansen

00375321. La grifería, de Cea Design, deja caer el agua en cascada sobre la bañera de piedra. Una pequeña ventana apaisada introduce la luz natural por la parte inferior de la fachada. Bandeja Rody, de madera de palisandro, de Maòli

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La grifería, de Cea Design, deja caer el agua en cascada sobre la bañera de piedra. Una pequeña ventana apaisada introduce la luz natural por la parte inferior de la fachada. Bandeja Rody, de madera de palisandro, de Maòli

Dos cuerpos de estricta volumetría, uno forrado de hormigón y otro vestido con una celosía de acero cortén, realzan la modernidad de esta casa realizada por Luca Maria Gandini, del estudio F:L Architetti, en lo alto de una colina en las afueras de Turín. La elección de estos materiales responde no solo a conveniencias funcionales, sino también a la demanda de los clientes –una familia con tres niños– respecto de la durabilidad y el mantenimiento de los mismos. Una decisión que el arquitecto ha convertido también en un lúcido diálogo entre la naturaleza cruda de las texturas y el delicado tratamiento de la luz en el interior, dotando de refinamiento estético a una geometría engañosamente simple.

El área del salón y la cocina forman un gran ambiente que se proyecta hacia el exterior, hacia el paisaje verde y frondoso de la colina y el valle. El resto del edificio se encuentra casi acurrucado en el terreno inclinado, y un corredor largo y estrecho organiza el circuito de distribución.

Las paredes de hormigón se iluminan a través de huecos longitudinales, ventanas y tragaluces. Se trata de una de las cualidades más notorias de esta casa: el modo elegante, funcional y acogedor en que se ha resuelto la iluminación natural. Como bien dice Gandini, "la luz revela las texturas, define los planos, realza los detalles arquitectónicos y la calidad de los espacios". Elemento fuerte de esta opción es el recurso de la pantalla de listones horizontales de acero cortén que crean áreas protegidas del sol y, a la vez, bellamente iluminadas con rayas alternas de luz y sombra que se proyectan en las paredes y el pavimento, creando ambientes casi oníricos y de confort íntimo y sosegado.

Las paredes de hormigón, por su parte, poseen –gracias, quizás, a esa luz tamizada– una belleza singular, y lo más notable, funcionan como una especie de compañía de la materia, en el cotidiano vivir. En suma, un proyecto marcado por la elegancia y la racionalidad.

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