El tatami asciende a pieza de mobiliario

El diseñador francés José Lévy concibe con este material una colección para el fabricante japonés Daiken

Txema Ybarra

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Moving Tatami

Galería

La feria parisina Maison & Objet 2016 ha abierto sus puertas y entre las presentaciones que están suscitando más curiosidad destaca la colección de mobiliario Moving Tatami del diseñador francés José Lévy para el fabricante líder en Japón Daiken. Su originalidad reside en haber utilizado el suelo de tatami –que al menos debe cubrir una habitación en una casa japonesa– como material de una gama de mobiliario que abarca armario, banco, sofá, mesa auxiliar y balda.

Si bien el tatami se suele confeccionar con los tallos de la planta del arroz, entrelazados, en esta ocasión se ha elegido un tipo de papel tradicional (washi) de mayor durabilidad. La composición de este delicado mobiliario de gestos mínimos se completa con madera lacada o encerada, siguiendo así también una línea muy oriental, que se completa con la representación en las formas de ideogramas nipones. Ocurre, por ejemplo, en la doblez final de los bancos.

La elección de Lévy no es caprichosa por parte Daiken, que ha valorado el profundo conocimiento del diseñador de la cultura del país del sol naciente. Su abuelo Anatole creó en Japón una marca que producía en los sesenta kimonos, los pantalones hakama y las espadas katana. "Mi primer contacto con una cultura exótica fue con la nipona gracias a él. Aunque no los acababa de entender, todos esos objetos me fascinaban. En aquella época la gente viajaba menos y Japón parecía estar muy, muy lejos", rememora el diseñador.

El armario modular recuerda la exploración de la estética asiática de Charlotte Perriand combinando la funcionalidad geométrica y un material tradicional en su caso como el bambú.