El brutalismo nunca se fue

Editado por Phaidon, 'Un Mundo Brutal' es un recorrido por la arquitectura brutalista desde principios del siglo XX hasta hoy

Txema Ybarra

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Centro de Exposiciones do Centro Administrativo da Bahia (Brasil, 1974), por João Filgueiras Lima

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Centro de Exposiciones do Centro Administrativo da Bahia (Brasil, 1974), por João Filgueiras Lima

Monumento Ilinden (Macedonia, 1974), por Jordan and Iskra Grabuloski

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Monumento Ilinden (Macedonia, 1974), por Jordan and Iskra Grabuloski

Geisel Library, University of California, San Diego, California (EEUU, 1970), por William Pereira & Associates.

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Geisel Library, University of California, San Diego, California (EEUU, 1970), por William Pereira & Associates.

Grand Central Water Tower, Midrand (Sudáfrica, 1996), por GAPP Architects

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Grand Central Water Tower, Midrand (Sudáfrica, 1996), por GAPP Architects

Torres De Rotterdam, Rotterdam (Holand, 2013), por OMA

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Torres De Rotterdam, Rotterdam (Holand, 2013), por OMA

Pierresvivies, Montpellier (Francia, 2012), por Zaha Hadid

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Pierresvivies, Montpellier (Francia, 2012), por Zaha Hadid

Estación de autobuses de Casar de Cáceres (2003), por Justo Garciá Rubio.

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Estación de autobuses de Casar de Cáceres (2003), por Justo Garciá Rubio.

Salk Institute, La Jolla, California (EEUU, 1965), por Louis Kahn

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Salk Institute, La Jolla, California (EEUU, 1965), por Louis Kahn

Stone House / Interni Think Tank, Milán (Italia, 2010),  por John Pawson

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Stone House / Interni Think Tank, Milán (Italia, 2010), por John Pawson

Antiguo museo Whitney, Nueva York (EEUU, 1966), por Marcel Breuer

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Antiguo museo Whitney, Nueva York (EEUU, 1966), por Marcel Breuer

'Un Mundo Brutal' (Phaidon)

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'Un Mundo Brutal' (Phaidon)

El diseñador gráfico Peter Chadwick, autor de populares carátulas de discos de la escena electrónica es un entusiasta del hormigón y los paisajes industriales desde su infancia. Esta pasión le llevó a crear por pura afición la exitosa cuenta de twitter This Brutal House (@BrutalHouse), con más de 30.000 seguidores y donde recopila imágenes de los edificios brutalistas más fascinantes. Este mes, una amplia colección de los más significativos, desde inicios del siglo XX hasta nuestros días, se reúnen en el libro Un mundo brutal (Phaidon), en el que se lanza una mirada exhaustiva y festiva a este estilo.

Significativo resulta que se redefina y amplíe el término "brutal" para incluir obras que normalmente no se consideran pertenecientes al movimiento. Así, se incluyen proyectos canónicos como la Unité d’Habitation, de Le Corbusier, el edificio de la Facultad de Arte y Arquitectura en Yale, de Paul Rudolph; o la National Capital Complex de Louis Kahn en Bangladés. A estos famosos edificios les acompañan tesoros brutalistas prácticamente desconocidos como el Instituto Central de Investigación de Robótica y Cibernética Técnica de Rusia o el Centro de Exposições do Centro Administrativo da Bahia, en Brasil. El libro demuestra el alcance internacional del brutalismo con proyectos de 70 países.

Se ilustran alrededor de 300 proyectos con una sola fotografía en blanco y negro y acompañados de una breve leyenda. Los complementan citas de arquitectos, artistas, canciones, películas y literatura. Se incluyen las primeras líneas de Rascacielos, de JG Ballard (1975): “Luego, mientras estaba sentado en el balcón comiéndose al perro, el doctor Robert Laing reflexionó sobre los inusuales acontecimientos que se habían producido en aquel enorme edificio de apartamentos durante los tres meses anteriores”. Y Thru These Architects Eyes, de David Bowie: “Toda la majestuosidad de un paisaje urbano / todos los días desorbitados de nuestra vida / todos los sueños de cemento de mi ojo mental / toda la alegría que veo a través de los ojos de estos arquitectos”.

En la introducción, Chadwick relata con ironía y bien documentado su viaje de descubrimiento y su pasión por la arquitectura brutalista, reflexionando sobre los ideales utópicos que había detrás de los proyectos de viviendas de los años sesenta, su infancia en el noreste de Inglaterra en los ochenta –teniendo de vecinos monolitos industriales como la Dorman Long Coke Oven Tower de British Steel– y la relación del brutalismo con la música. Lo ponen en evidencia desde los ritmos repetitivos de Cabaret Voltaire y los artistas de Warp Records hasta letras de canciones como Sheffield: Sex City, de Pulp o When I was Seventeen, de Saint Etienne.

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