La arquitectura emocional de Bea Sarrias

La sala Emotion Artgallery de Madrid presenta el trabajo de esta artista que retrata pictóricamente viviendas icono de la arquitectura moderna

Txema Ybarra

House G and hammock

House G and hammock

  House G and the Pine trees

House G and the Pine trees

La Ricarda and the olive

La Ricarda and the olive

House T and Eames

House T and Eames

House E and Lleo

House E and Lleo

Studio T and Rietveld

Studio T and Rietveld

Bea Sarrias en su estudio

Bea Sarrias en su estudio

Galería

El abuelo y el padre de Bea Sarrias eran médicos, y ella siempre tuvo claro que se dedicaría a otra, por estar "más interesada en el alma que en el cuerpo", asegura. También se ha visto siempre con un lápiz en la mano, dibujando, y la confluencia de ambas inquietudes le llevó a estudiar Bellas Artes, en Barcelona, su ciudad natal. En Berlín se maravilló con los contornos de la arquitectura cortándose contra el cielo gris centroeuropeo y, de vuelta a la capital catalana, trabajó sobre el legado de un historiador, llevándole a documentar pictóricamente su casa. Y casi sin quererlo, se especializó en pintar el interior de los hogares.

Este particular arte suyo se puede contemplar desde el 11 de mayo en la sala Emotion Artgallery de Madrid, donde recorre con su pincel casas con la firma de grandes maestros como José Antonio Coderch, Francisco Javier Sáenz de Oiza, Miguel Fisac o Richard Neutra. Espacio y luz componen retratos arquitectónicos con una ligera aura de nostalgia o tristeza. En un estilo realista que se difumina, los cuadros nos cuentan que allí hubo una vida que mereció la pena vivir y que, como gotas en la lluvia, acabarán por no dejar rastro. El viento se lleva la memoria. Lo podemos palpar intensamente en estas composiciones que tan hondo tocan en ese alma que reivindica Sarrias.

El amante de la arquitectura, además, podrá disfrutar del detalle con el que se reflejan joyas como la Casa Ugalde, de Coderch, o La Ricarda, de Antonio Bonet. También abundan obras maestras del diseño de mobiliario, como las sillas Red and Blue de Rietveld, editada por Cassina, y la Wassily, de Breur, por Knoll. La chimenea Cadaqués de Lorenzo Milá para DAE acompaña la Longue Chair de los Eames (Vitra). En sus cuadros merece la pena regodearse en los detalles.